Una acción que puede cambiar al mundo

11:45 am, 15 May 2018 | by SEN Team | Category:- Sea Life, Waste management

Para nadie es un secreto que vivimos en una sociedad de consumo en todas las esferas, lo cual implica un grave deterioro de nuestro planeta a través de la contaminación del mar, de los ríos, de la tierra y de todo lo bonito que aún nos queda. Hay muchísimos factores que intervienen aquí, pero claramente, uno de los más implacables es la contaminación del plástico aunque tenga un disfraz demasiado bondadoso.

Así que hoy hablaremos de una excelente y enorme iniciativa de un pueblo en Guatemala, cuya acción deja una huella importante para el ambiente y que si todos replicamos estas acciones puedemos cambiar al mundo entero.

San Pedro La Laguna

Es un pueblo pequeño, mejor dicho, un municipio ubicado al sur de Guatemala que no supera los 24 km2 y con unos pocos habitantes que decidieron decirle “Hasta nunca” a la contaminación del plástico. San Pedro La Laguna no se jacta de avances tecnológicos, sociales, políticos y mucho menos industriales como sí lo hacen la mayoría de los países. Aquí al contrario en medio de lo simple, lo ancestral, y lo natural ellos mantienen armonía con el planeta… cualquiera podría decir que un país de América Latina, no tiene nada que aportar al modelo social que va en contra del consumo, sin embargo, San Pedro La Laguna ya demostró lo contrario.

contaminación de plástico
Photo by Thomas Delsol. Guatemala, Lago de Atlitan, San Pedro la Laguna

Un plan extraordinario para combatir la contaminación del plastico

Los habitantes de este municipio hicieron sistemas de organización para detectar que el problema más grande que afecta al mundo es la contaminación del plástico, y que ellos no hacían la diferencia. Están rodeados de un hermoso lago que sufría los azotes de la contaminación: pensaron en generaciones futuras, pensaron en que terminaban con la vida de maravillosos seres acuáticos, pensaron en la desaparición de su pueblo por acciones que ellos mismos generaban con algo tan innecesario como los envases  o las bolsas de de plástico, y decidieron cambiar como en realidad todos debemos hacerlo.

Implementaron leyes que prohíben drásticamente el uso de plástico, lo cual los obligó a tomar vías de escape: En primer lugar limpiar toda la basura que había en su lago y en su tierra, se conoce que retiran más de 500 sacos por año y en segundo lugar, abrieron paso a la artesanía para continuar su diario vivir normalmente: servilletas de tela, canastas de paja, hojas de plátano para conservar alimentos frescos lo cual es muy positivo porque genera fuentes de producción, eso sin contar el arduo trabajo de reciclaje y recolección de desechos que tienen.

Sin dudarlo, San Pedro La Laguna se levanta como voz e inspiración para Guatemala y todos los hermosos países en América Latina. Un pequeño pueblo (insignificante y desconocido para muchos) apuesta por la transformación del mundo, y más que la transformación, apuesta por su renovación y la sostenibilidad.

Aunque ellos no son los únicos, son pioneros de una gran lección que todos deberíamos aprender: dejar de vociferar el importante cambio y tomar en serio esa acción contraria a la contaminación del plástico, pues  sólo de esa manera el mundo donde habitamos estará bien para nosotros y las generaciones futuras.

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